Saber cómo comprimir y descomprimir los datos de nuestro servicio es crucial para múltiples tareas, como facilitar el movimiento de datos, simplificar la gestión de respaldos, ahorrar espacio, etc.
Es por esto que, en este breve manual instructivo te indicaremos las herramientas más populares para comprimir y descomprimir datos.
1. Elegir la herramienta adecuada
Existen múltiples herramientas que cumplen el rol de comprensión y descomprensión de datos, especializándose en una función.
En esta guía vamos a trabajar con las cuatro opciones más comunes: tar, gz, tar.gz y zip.
TAR
Agrupa varios archivos y carpetas en un único archivo. Si bien es una herramienta útil, no suele comprimir por si misma.
Por esto mismo, no tiene sentido utilizar TAR si requerimos comprimir un único archivo.
GZ
Especializado en comprensión de archivos, especialmente archivos grandes, como lo puede ser el log de un servidor.
Debido a esto, por separado no es útil para comprimir carpetas con múltiples archivos.
TAR.GZ
Es una herramienta que combina las dos anteriores. Primero agrupa usando TAR y luego comprime el resultado usando GZ.
En el entorno Linux generalmente es tratada como la opción «por defecto» para compartir archivos.
ZIP
Se trata de una herramienta similar a TAR.GZ (primero agrupa y luego comprime) y multiplataforma.
Es por este motivo que es muy utilizado para distribuir archivos de uso general, sobre todo cuando la compatibilidad es un requerimiento en el proyecto.
2. Tabla de comandos.
| Herramienta | Comprensión |
Descomprensión
|
| tar | tar -cvf archivo.tar /carpeta_a_comprimir/ | tar -xvf archivo.tar |
| gz | gzip -9 archivo.gz | gzip -d archivo.gz |
| tar.gz | tar -czvf archivo.tar.gz /carpeta_a_comprimir/ | tar -xzvf archivo.tar.gz |
| zip | zip -rv archivo.zip /carpeta_a_comprimir/ | unzip archivo.zip |




